Ayudamos a los clientes a fortalecer su desempeño dentro de la industria, en cualquier eslabón de la amplia cadena de valor del sector, mediante la mejora de todas las dimensiones del negocio.

Los acompañamos en entender la dinámica del mercado actual y potencial, sus oportunidades y riesgos, desde el diseño, desarrollo o la reconversión de la estrategia organizacional hasta la optimización de la cadena de suministro.

Los desafíos que enfrenta la industria automotriz son disruptivos como nunca antes en su historia. Los mismos están relacionados con la competitividad, la producción global y marcados por las tendencias tecnológicas que están modificando el mercado hacia la movilidad: conducción autónoma, motorizaciones alternativas, seguridad y conectividad. Esta disrupción parte del propio consumidor, que tiene más conocimiento de la tecnología y cómo se relaciona con los vehículos, demandando otro tipo de soluciones que incluyen servicios nuevos y más innovadores.

Para hacer frente a este nuevo escenario, surge en las empresas la necesidad de establecer estrategias para el desarrollo de negocios, mejorando la competitividad productiva y el compromiso con la innovación enfocados en el crecimiento y la expansión, no solo industrial sino también en los servicios.

Clientes y Casos

Trabajamos con una de las principales cámaras argentinas del sector en la construcción de la visión estratégica de cara al 2030, identificando un set de oportunidades y diseñando una agenda de políticas públicas y privadas. Estas oportunidades se definieron a partir de entender las tendencias globales, pero considerando la situación particular del mercado regional y local, en función de las velocidades de transformación del consumidor, las regulaciones y las capacidades de maniobra de los jugadores (tradicionales y nuevos) en Argentina.

Trabajamos en la determinación de key drivers para que las ciudades medias de Argentina se puedan transformar en Smart Cities hacia el año 2035, a partir de un enfoque amplio que involucró cuestiones de movilidad, desarrollo humano, competitividad, ambiente y gobernanza, entre otras. Para ello, fue clave determinar un escenario prospectivo, entender las principales tendencias rectoras en materia tecnológica, evaluar las capacidades locales y tomar aprendizaje de un benchmarking internacional, que permitieron delinear una agenda futura y un plan de acción para política pública y privada.

Contacto

Juan Pablo
Ronderos